sábado, 31 de mayo de 2008

Se busca un amigo...


Parecería ser que el primer ministro israelí fue abandonado por todos tras ser nuevamente acusado de corrupción.


El primer ministro israelí, Ehud Olmert, líder del partido de centro Kadima, parecería estar en la cuerda floja. Así es, hasta su propio partido lo ha abandonado en estos momentos en que enfrenta la quinta acusación de corrupción en los dos años que ya lleva de gobierno. El 27 de mayo pasado, Morris Talansky, un financista judío-estadounidense dio su testimonio en la justicia sobre presuntas donaciones que habría hecho a Ehud Olmert en sus diferentes campañas políticas. Talansky alega haber donado plata y prestamos a Olmert por sumas entre los 150 mil y 500 mil dólares cuando la ley electoral israelí prohibe las donaciones individuales mayores a algunos cientos de dólares. La ley estaría investigando, también, si estas donaciones se hicieron en cambio de algún tipo de favores, lo que sumaria “soborno” a la causa del primer ministro.

El primer ministro negó todo tipo de malos manejos. Sin embargo, el caso trajo serias repercusiones políticas para su gobierno y la oposición pide su renuncia. El líder del partido laborista y ministro de defensa, Ehud Barak, llamó a este a abandonar su cargo y hacerse cargo de las acusaciones y amenazó con dejar la coalición que ambos partidos forman en el parlamento (knesset). Eso significaría para Olmert perder la mayoría, por lo que nada le impediría caer y que se llame a nuevas elecciones partidarias o generales.

Además de los dichos del ministro de defensa, también se escucharon criticas dentro del propio partido de Olmert: la ministra de relaciones exteriores, Tzipi livni, dijo que su partido se tenia que preparar para reemplazarlo. La ministra ya había pedido su renuncia luego de la guerra en el Líbano, en 2006. El hecho de que ella también abriera la boca, según los analistas, significa que se estaría barajando la posibilidad de que sea ella quien lo reemplace, en un intento de que la coalición se mantenga y que no caiga todo el gobierno.

La popularidad del actual primer ministro es muy baja (las negociaciones con Siria y Palestina no son bien vistas por la mayoría de la población) y, si en un futuro próximo se realizaran nuevas elecciones, el candidato mas firme que se perfila es el de derecha, Benjamín Netanyahu. Diferentes defensores de las negociaciones de paz que Olmert estaría llevando acabo con palestinos, sirios y el apoyo de Bush, encuentran sospechoso que justo ahora se realizara una nueva investigación con un testigo que surgió del otro lado del mundo. Los involucrados en las negociaciones (incluso el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmmoud Abbas) temen que la elección de un candidato de derecha como Netanyahu destruya lo poco que se había logrado en las negociaciones.

Perecería ser que hoy en día Olmert es una carga y un estorbo como socio político. Solo resta ver cómo acaba esto.


En la foto: Ehud Olmert, primer ministro israelí. Por ahora.


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